/ KnoWhys

KnoWhy #347

¿Cómo nos traen paz y felicidad los mandamientos?

abril 18, 2018
KnoWhy #347
Imagen de niñas riendo, vía lds.org
Imagen de niñas riendo, vía lds.org
“Y nos afanamos por cumplir con los juicios, y los estatutos y mandamientos del Señor en todas las cosas, según la ley de Moisés”
2 Nefi 5:10

Principio

En el Libro de Mormón, los mandamientos a menudo son asociados con palabras similares como estatutos, juicios y ordenanzas. Nefi, por ejemplo, registró que su pueblo se afanó “por cumplir con los juicios, y los estatutos y mandamientos del Señor en todas las cosas, según la ley de Moisés” (2 Nefi 5:10).1 En Alma 30:3 aprendemos que “el pueblo se esforzaba en guardar los mandamientos del Señor; y obedecía estrictamente las ordenanzas de Dios”.

Parece que la frecuente agrupación de estas palabras similares en el Libro de Mormón es al menos en parte del resultado del lenguaje hebreo subyacente.2 La variedad de términos diferentes para los mandamientos de Dios indica que Su ley tiene una función importante en la sociedad nefita, tal como lo tenía entre los israelitas en el Antiguo Testamento.3 En las sociedades antiguas, los mandamientos se veían como parte de un convenio con el Señor, y aquellos que los cumplían eran privilegiados al recibir los dones divinos o las bendiciones (véase Mosíah 2:24).4 Por otro lado, aquellos que rechazaban los mandamientos de Dios a menudo eran maldecidos.5

Una de las enseñanzas del convenio más fundamentales y perdurables en el Libro de Mormón es la promesa que el Señor le dio a Lehi: “¿[N]o os acordáis de las palabras que habló a Lehi, diciendo: Si guardáis mis mandamientos, prosperaréis en la tierra? Y además se ha dicho: Si no guardáis mis mandamientos, seréis separados de la presencia del Señor” (Alma 9:13).6

¿Cuáles fueron estos mandamientos? Los justos entre los nefitas cumplieron con la ley de Moisés,7 y reconocen los Diez Mandamientos como una suma vinculante de las leyes eternas de Dios para su pueblo.8 También valoraron las enseñanzas y los mandamientos adicionales revelados a los profetas entre su propio pueblo.9 Finalmente recibieron la ley más elevada de Jesucristo mismo, quien enseñó: “Y esto es la ley y los profetas, porque ellos en verdad testificaron de mí” (3 Nefi 15:10).

Diez Mandamientos
Diez Mandamientos

De principio a fin,10 los profetas del Libro de Mormón imploraban a su pueblo a que se acordaran “de guardar los mandamientos de Dios” (Helamán 5:6). “Recordar” significa más que solamente recordarlo de memoria. Más bien, significaba mantener activamente los mandamientos y sus convenios asociados presentes en el corazón, la mente y las acciones de uno.11 Muchos israelitas de la antigüedad consideraban el guardar los mandamientos como un placer, un privilegio y un deleite (Véase Salmo 1:1-2).12 Aquellos que guardan los mandamientos con esta actitud se esforzarán por atesorarlos, protegerlos y preservarlos diligentemente.13

Aplicación

En octubre de 2015, el presidente Thomas S. Monson declaró en la conferencia general: “El mensaje que tengo para ustedes esta noche es directo. Es este: guarden los mandamientos“.14 Como lo demostraron los profetas del Libro de Mormón, este mensaje directo ha sido repetidamente mencionado por los mensajeros autorizados de Dios a lo largo de la historia del mundo. El élder L. Tom Perry señaló: “Ciertamente no podría haber ninguna otra doctrina que se exprese con más fuerza en las Escrituras que los mandamientos inalterables del Señor”.15

Mientras que los pueblos del Libro de Mormón frecuentemente usaron varias palabras para los mandamientos de Dios, la idea de las leyes divinas llega a estar notablemente ausente en el discurso moderno. Debido a esta tendencia negativa, el élder Quentin L. Cook ha enseñado: “En nuestro mundo cada vez más inicuo, es esencial que los valores basados en la creencia religiosa formen parte de las disertaciones públicas. A las posturas morales basadas en la conciencia religiosa se les debe dar igual acceso en el debate público”.16 Depende de cada uno de nosotros promover civil y apropiadamente los mandamientos de Dios.

Imagen a través de lds.org
Imagen a través de lds.org

En lugar de basarse en sentimientos de superioridad o de autojustificación, estas discusiones deberían ser motivadas por el amor y la preocupación genuina. Los mandamientos y sus convenios asociados actúan como una barrera en contra del pecado y la infelicidad y cuando los guardamos nos llevan a la vida eterna.17 El élder Dallin H. Oaks ha enseñado: “El amor de Dios es tan perfecto que Él requiere de nosotros tiernamente que obedezcamos Sus mandamientos, porque sabe que únicamente mediante la obediencia a Sus leyes podemos llegar a ser perfectos como Él”.18 Cuando defendemos abiertamente los mandamientos de Dios, invitamos a otros a recibir Su protección divina y ser parte de Su amor eterno.

Algunos pueden sentir erróneamente que Dios espera que Sus hijos obedezcan ciega o servilmente Sus mandamientos. El significado de obediencia, sin embargo, está fuertemente atado a obeisance (rendir homenaje),19 que es un “acto o gesto para expresar sumisión o respeto deferente”.20 Cuando obedecemos apropiadamente las leyes de Dios, le demostramos voluntariamente el respeto y la deferencia sumisa que merece a cambio de las muchas misericordias y bondades que nos ha dado.

Al igual que en los tiempos del Libro de Mormón, Dios quiere que guardemos los Diez Mandamientos.21 También quiere que guardemos las leyes superiores reveladas por medio del ministerio de Jesucristo, así como también los mandamientos específicos dados por los profetas y los apóstoles. Aunque estos mandamientos algunas veces pueden variar en detalles específicos o aplicaciones, los principios subyacentes son eternos e inalterables. Cuando recordamos y nos esforzamos por guardar todos los mandamientos de Dios, tanto antiguos como modernos, recibiremos mayor paz, protección divina y felicidad eterna (véase Mosíah 2:41).

Otras lecturas

Presidente Thomas S. Monson, “Guarden los mandamientos“, Liahona, Noviembre 2015, 83-85, en línea en lds.org.

Élder L. Tom Perry, “La obediencia a la ley es libertad”, Liahona, Mayo 2013, 86-88, en línea en lds.org.

Élder Quentin L. Cook, “¡Haya luz!“, Liahona, Noviembre 2010, 27-31, en línea en lds.org.

Élder Dallin H. Oaks, “El amor y la ley“, Liahona, Noviembre 2009, 26-29, en línea en lds.org.

 

1. Véase Book of Mormon Central en Español, “¿Por qué son tan importantes las ordenanzas? (Alma 13:16)“, KnoWhy 296 (Enero 23, 2018).
2. Véase John W. Welch, “Statutes, Judgments, Ordinances, and Commandments“, en Reexploring the Book of Mormon: A Decade of New Research, ed. John W. Welch (Salt Lake City y Provo, UT: Deseret Book y FARMS, 1992), 62: “¿Por qué [estos profetas] utilizaron muchas palabras para transmitir lo que para nosotros parece la simple idea de que ellos guardaron la ley? … Parte de la respuesta viene del hebreo, que utiliza muchas palabras para expresar diferentes aspectos semánticos y matices sutiles para la palabra ‘ley’”.
3. Cuando una sociedad desarrolla un número de términos para una idea, cada uno con un matiz de significado ligeramente diferente, a menudo indica que la idea es de particular importancia o de interés para ellos y que necesitan una manera eficiente para comunicarla. Véase Terry Regier, Alexandra Carstensen y Charles Kemp, “Languages Support Efficient Communication about the Environment: Words for Snow Revisited“, Plos ONE 11, no. 4 (2016): 1–17. Véase también, John A. Tvedtnes, “‘Some Book of Mormon ‘Hits’, “Book of Mormon Archeological Forum“, septiembre de 2003, en línea en bmaf.org: “Una de las cosas que me llama la atención es que algunas palabras en el Libro de Mormón reflejan un fondo hebreo en lugar de un fondo inglés. Esto se debe mayormente al juego de palabras y a los rangos de significado de las palabras”.
4. Véase RoseAnn Benson y Stephen D. Ricks, “Treaties and Covenants: Ancient Near Eastern Legal Terminology in the Book of Mormon“, Journal of Book of Mormon Studies 14, no. 1 (2005): 48–61, 128–129; Steven L. Olsen, “The Covenant of the Chosen People: The Spiritual Foundations of Ethnic Identity in the Book of Mormon“, Journal of the Book of Mormon and Other Restoration Scripture 21, no. 2 (2012): 14–29.
5. Véase Book of Mormon Central en Español, “¿Por qué dijo Samuel que el Señor había “aborrecido” a los lamanitas? (Helamán 15:4)“, KnoWhy 186 (Agosto 18, 2017); Mark J. Morrise, “Simile Curses in the Ancient Near East, Old Testament, and Book of Mormon“, Journal of Book of Mormon Studies 2, no. 1 (1993): 124–138.
6. Véase Book of Mormon Central en Español, “¿Qué significa ‘prosperar en la tierra’? (Alma 9:13)“, KnoWhy 116 (Mayo 23, 2017); Steven L. Olsen, “Prospering in the Land of Promise“, FARMS Review 22, no. 1 (2010): 229–245.
7. Véase John W. Welch, The Legal Cases in the Book of Mormon (Provo UT: BYU Press y Neal A. Maxwell Institute for Religious Scholarship, 2008), 33–47; John W. Welch y J. Gregory Welch, Charting the Book of Mormon: Visual Aids for Personal Study and Teaching (Provo, UT: FARMS, 1999), chart 114.
8. Véase John W. Welch, “Counting to Ten“, Journal of Book of Mormon Studies 12, no. 2 (2003): 42–57, 113–14; David Rolph Seely, “The Ten Commandments in the Book of Mormon“, (FARMS Preliminary Reports, 1991), 1–27; John W. Welch, “Jacob’s Ten Commandments“, en Reexploring the Book of Mormon, 69–72.
9. Para ejemplos de profetas posteriores del Libro de Mormón citando o construyendo sobre las enseñanzas de los primeros profetas, véase Kevin L. Tolley, “To ‘See and Hear’“, Interpreter: A Journal of Mormon Scripture 18 (2016): 139–158; John A. Tvedtnes, “The Influence of Lehi’s Admonitions on the Teachings of His Son Jacob“, Journal of Book of Mormon Studies 3, no. 2 (1994): 34–48; John Hilton III, “Jacob’s Textual Legacy“, Journal of the Book of Mormon and Other Restoration Scripture 22, no. 2 (2013): 52–65. John W. Welch, “Benjamin’s Covenant as a Precursor of the Sacrament Prayers“, en King Benjamin’s Speech: “That Ye May Learn Wisdom”, ed. John W. Welch y Stephen D. Ricks (Provo, UT: FARMS, 1998), 295–314; John Hilton III, “Textual Similarities in the Words of Abinadi and Alma’s Counsel to Corianton“, BYU Studies Quarterly 51, no. 2 (2012): 39–60; Quinten Barney, “Samuel the Lamanite, Christ, and Zenos: A Study of Intertextuality“, Interpreter: A Journal of Mormon Scripture 18 (2016): 159–170; John W. Welch, “From Presence to Practice: Jesus, the Sacrament Prayers, the Priesthood, and Church Discipline in 3 Nephi 18 and Moroni 2–6“, Journal of Book of Mormon Studies 5, no. 1 (1996): 119–139.
10. Véase Book of Mormon Central en Español, “¿Por qué Nefi creía que el Señor prepararía un camino? (1 Nefi 3:7)“, KnoWhy 263 (Diciembre 5, 2017); Book of Mormon Central en Español, “¿Por qué Moroni concluyó el registro de su padre con 22 mandamientos? (Mormón 9:27)“, KnoWhy 234 (Octubre 25, 2017).
11. Véase Louis Midgley, “To Remember and Keep: On the Book of Mormon as an Ancient Book“, en The Disciple as Scholar: Essays on Scripture and the Ancient World in Honor of Richard Lloyd Anderson, ed. Stephen D. Ricks, Donald W. Parry y Andrew H. Hedges (Provo, UT: FARMS, 2000), 95–137.
12. Véase Presidente Russell M. Nelson, “El día de reposo es una delicia“, Liahona, Mayo 2015, 129–132, en línea en lds.org.
13. En el inglés antiguo, por ejemplo, keep (guardar) significa “vigilar, defender, proteger, preservar y salvar”. OED Online, s.v., “keep, n. 14b“, accedido Junio 2017, en línea en oed.com.
14. Presidente Thomas S. Monson, “Guarden los mandamientos“, Liahona, Noviembre 2015, 83, en línea en lds.org.
15. Élder L. Tom Perry, “La obediencia a la ley es libertad”, Liahona, Mayo 2013, 86-88, en línea en lds.org.
16. Élder Quentin L. Cook, “¡Haya luz!“, Liahona, Noviembre 2010, 27, en línea en lds.org.
17. Véase Élder Von G. Keetch, “Benditos y felices son aquellos que guardan los mandamientos de Dios“, Liahona, Noviembre 2015, 115–117, en línea en lds.org.
18. Élder Dallin H. Oaks, “El amor y la ley“, Liahona, Noviembre 2009, 26-29, en línea en lds.org.
19. OED Online, s.v., “obedience, n. 3“, accedido en junio de 2017, en línea en oed.com.
20. OED Online, s.v., “obeisance, n. 3“, accedido en junio de 2017, en línea en oed.com.
21. Véase Presidente Thomas S. Monson, “Permaneced en lugares santos“, Liahona, Noviembre 2011, 82–86, en línea en lds.org; Élder Dallin H. Oaks, “No tendrás dioses ajenos“, Liahona, Noviembre 2013, 72–75, en línea en lds.org.

Otros formatos

Compartir

Pinterest
Facebook
Twitter

Referencias a las Escrituras

Traducido por Central del Libro de Mormón