¿Por qué Moroni citó a Malaquías al hablar sobre la venida de Elías?
Enero 21, 2021
KnoWhy #591
"Christ Appears in the Kirtland Temple" (Cristo aparece en el templo de Kirtland) por Walter Rane
"Christ Appears in the Kirtland Temple" (Cristo aparece en el templo de Kirtland) por Walter Rane
"He aquí, yo os enviaré a Elías el Profeta antes que venga el día grande y terrible del Señor; y él volverá el corazón de los padres a los hijos, y el corazón de los hijos a sus padres, no sea que yo venga y hiera la tierra con una maldición".
3 Nefi 25:5–6

El conocimiento

Cuando Moroni visitó a José Smith la noche del 21 de septiembre de 1823, hizo más que solo hablarle acerca de "un libro, escrito sobre planchas de oro", aunque ese era el propósito principal de su visita (JS-H 1:34). También citó varias profecías de la Biblia, indicando que estaban por cumplirse (JS-H 1:36-40). Entre aquellas profecías estaba Malaquías 3-4, pero José recordó que al citar Malaquías 4, "[cambió] un poco de la forma en que se halla en nuestra Biblia" (JS-H 1:36).

La adaptación de Moroni de la Escritura en Malaquías 4:5-6 fue canonizada como Doctrina y Convenios 2 y se muestra lado a lado con la versión Reina Valera (VRV) en la siguiente tabla (las palabras y frases en la VRV que no están presentes en la cita de Moroni están resaltadas con cursiva, mientras que las palabras y frases citadas por Moroni que no están en la VRV han sido puestas en negritas).

Malaquías 4:5–6 (VRV)

Doctrina y Convenios 2 (cf. José Smith—Historia 1:37–39)

He aquí, yo os envío a Elías el Profeta antes que venga el día de Jehová, grande y terrible.

He aquí, yo os revelaré el sacerdocio, por conducto de Elías el Profeta, antes de la venida del grande y terrible día del Señor.

Él hará volver el corazón de los padres hacia los hijos, y el corazón de los hijos hacia los padres,

Y él plantará en el corazón de los hijos las promesas hechas a los padres, y el corazón de los hijos se volverá hacia sus padres.

no sea que yo venga y hiera la tierra con maldición.

De no ser así, toda la tierra sería totalmente asolada a su venida.

 

Es posible que Moroni se enterara por primera vez de la profecía de Malaquías cuando ayudaba a su padre, Mormón, a compendiar los registros nefitas. El Salvador había citado Malaquías 3-4 a los nefitas durante Su ministerio en la tierra de Abundancia (3 Nefi 24-25), pero su cita no incluía los cambios en el texto que Moroni le dio a José Smith. En cambio, el texto de 3 Nefi deriva de la versión King James (Rey Santiago; VKJ) [aunque aquí, citamos la VRV en sustitución de la versión en inglés de la VKJ]. Sin embargo, después de citar las palabras de Malaquías, Jesús las "expuso" o interpretó en formas que no incluyó en las palabras de Mormón sobre las explicaciones del Salvador (3 Nefi 24:1; 26:1).

Mormón y Moroni probablemente sabían a partir de los registros adicionales disponibles para ellos lo que el Salvador enseñó en esa ocasión. El contexto en 3 Nefi sugiere que Jesús resucitado habló a Sus doce acerca de los convenios, el sacerdocio y el sellamiento1. Por lo tanto, cuando habla con José Smith, los cambios que hizo Moroni de las palabras de Malaquías bien pudieron haberse basado directamente sobre las aclaraciones y enseñanzas del Señor que no se encuentran en el Libro de Mormón.

De hecho, nadie capta mejor la esencia del regreso prometido de Elías que la inspirada exhibición de las palabras de Malaquías por parte de Moroni. Y sobre este mismo tema, Casey Paul Griffiths, un profesor de BYU, señaló: "La narración de Moroni de la profecía de Malaquías sobre el regreso de Elías fue el primer paso para conectar a toda la familia humana a través de las ordenanzas del templo en los últimos días"2.

El siguiente paso vino con la restauración prometida de la autoridad del sacerdocio. Esto sucedió cuando José Smith y Oliver Cowdery estaban traduciendo el Libro de Mormón. Durante ese proceso, sus corazones y mentes se volvieron hacia el antiguo orden de Dios que existía entre las generaciones anteriores. A su vez, en tres ocasiones, los poseedores del sacerdocio en la antigüedad ministraron a estos jóvenes, permitiendo que las bendiciones del sacerdocio estuvieran entre las futuras generaciones de los hijos de Dios. El primero en venir fue Juan el Bautista: un tipo de Elías durante su ministerio mortal (Mateo 11:12–14; 17:10–12; Marcos 9:11–13; Lucas 1:17). Después de esto, se presentaron Pedro, Santiago y Juan, quienes vieron a Elías en el Monte de la Transfiguración y les entregó llaves y poderes (Mateo 17:3; Marcos 9:4; Lucas 9:30)3.

Luego, el 3 de abril de 1836, después de la construcción y dedicación del templo de Kirtland, varios otros antepasados proféticos dirigieron su atención hacia las futuras generaciones, administrando y transfiriendo las llaves del sacerdocio a José y Oliver. Entre aquellos que aparecieron en esa ocasión estaba el mismo Elías, quien citó la profecía de Malaquías y luego dijo: "Por tanto, se entregan en vuestras manos las llaves de esta dispensación; y por esto sabréis que el día grande y terrible del Señor está cerca, sí, a las puertas" (DyC 110:14–16).

El porqué

Tanto Jesús como Moroni citaron las últimas palabras de Malaquías porque esos versículos estaban simbólicamente al final de la colección hebrea de los textos proféticos al término del Antiguo Testamento. Malaquías y aquellos profetas hebreos no supieron que aún había más por venir, yendo más allá del convenio mediado por Moisés. Ellos sabían que sería reemplazado por un "nuevo convenio", como Jeremías en particular había profetizado (véase Jeremías 31:31). El final de Malaquías señaló un nuevo comienzo tanto para Jesús como para Moroni, y lo mejor estaba por venir.

Pero los registros que dejaron los profetas hebreos no mencionan detalles acerca de las condiciones y poderes de ese nuevo convenio. Malaquías dio pocos detalles al respecto, pero había resumido de manera poderosa los efectos eternos cruciales que tendría el nuevo convenio. Uniría a las generaciones mediante la obediencia que proviene de recordar con rectitud los mandamientos de Dios (Malaquías 4:4) y por el amor que prospera en los corazones multigeneracionales que están unidos permanentemente al estar fundidos en un solo corazón por los poderes del sacerdocio (Malaquías 4:6). Tanto Moroni como Jesús invocaron la autoridad profética de Malaquías al poner en marcha nuevas dispensaciones de la plenitud del Evangelio de Jesucristo, basadas en promesas del convenio que solo pueden extenderse mediante ordenanzas realizadas a través de poseedores autorizados del poder del sacerdocio.

Si bien las funciones prometidas de Elías en Malaquías y Moroni se cumplieron en varias etapas en la vida de José Smith, no sería correcto decir que la profecía se cumplió completamente solamente en el ministerio profético de José Smith. Elías devolvió las llaves para sellar a los profetas vivientes y a los discípulos fieles, estableciendo una obligación, sobre ellos y sobre las futuras generaciones, de dar los pasos necesarios para ejercer esas llaves al vivir dignamente de las bendiciones prometidas. Al comentar sobre las variaciones en la profecía de Malaquías, Griffiths explicó:

La interpretación de Moroni enfatiza que los hijos de Israel que viven en los últimos días son los principales responsables de actuar. A medida que los corazones de los hijos se vuelven hacia sus padres, se acelera la labor para llevar el evangelio a todos aquellos que murieron sin la oportunidad de recibirlo, creando vínculos familiares a través de los poderes selladores restaurados por Elías4.

En algunos aspectos importantes, el otorgamiento de la autoridad y las llaves por los profetas antiguos representaba a los padres volviendo sus corazones hacia sus hijos. La responsabilidad ahora recae sobre los hijos, las generaciones actuales, de volver sus corazones hacía los padres al recordarlos, valorando las promesas hechas en el pasado y usando los poderes del sacerdocio para formar un "eslabón conexivo" a través de todas las generaciones, por medio del poder sellador y de las ordenanzas vicarias del templo (DyC 128:18). Como explicó José Smith:

[P]orque al iniciarse la dispensación del cumplimiento de los tiempos, dispensación que ya está comenzando, es menester que una unión entera, completa y perfecta, así como un encadenamiento de dispensaciones, llaves, poderes y glorias se realicen y sean revelados desde los días de Adán hasta el tiempo presente. (DyC 128:18).

 

Otras lecturas

Casey Paul Griffiths, Doctrine and Covenants Minute, D&C 2:1–3, en línea en doctrineandcovenantscentral.org.

Charles R. Harrell, “Turning the Hearts of the Fathers to the Children”, en Studies in Scripture, vol. 1: The Doctrine and Covenants, ed. Robert L. Millett y Kent P. Jackson (Salt Lake City, UT: Deseret Book, 1985), 57–63.