¿Por qué David Whitmer fue excomulgado de la iglesia?
Junio 10, 2021
KnoWhy #608
 Retrato de David Whitmer por Lewis Ramsey. Imagen del Templo de Kirtland a través de la Iglesia de Jesucristo.
Retrato de David Whitmer por Lewis Ramsey. Imagen del Templo de Kirtland a través de la Iglesia de Jesucristo.
“He aquí, David [Whitmer], te digo que has temido al hombre, y no has confiado en que yo te fortalecería, como debiste haberlo hecho”

Doctrina y Convenios 30:1

El conocimiento

Los Whitmer fueron una de las primeras familias que apoyaron a José Smith: brindaron apoyo espiritual y temporal a José y a Oliver Cowdery durante el último mes de la traducción del Libro de Mormón. Cinco de los hermanos Whitmer están entre los testigos del Libro de Mormón y dos más de esos testigos se casaron con miembros de la familia Whitmer1. Además, Mary Whitmer, la madre de familia, fue un testigo extraoficial de las planchas2.

De esta importante familia, David Whitmer fue el más destacado en los primeros años de la restauración. Su amistad con Oliver Cowdery fue el vínculo que unió a los Whitmer con José Smith. Tenía la misma edad que José y, de todos los hermanos Whitmer, David parece haber tenido la relación más cercana con él. También fue elegido para servir como uno de los tres testigos del Libro de Mormón (véase DyC 17).

Habiendo visto por sí mismo a un ángel celestial, los registros nefitas y las reliquias, permaneció fiel a su testimonio de esos eventos sagrados y del Libro de Mormón por el resto de sus días. Más tarde atendió el llamado del Señor de reunirse en Ohio y luego se convirtió en el líder de la iglesia en Misuri. A pesar de todo lo que hizo por la iglesia, ¿por qué David Whitmer fue excomulgado el 13 de abril de 1838?

Después de su experiencia con el ángel y las planchas en el verano de 1829, David continuó apoyando fielmente a la iglesia. En 1831, se reunió con los santos en el condado de Jackson, Misuri. Cuando los santos fueron expulsados por la fuerza de sus hogares en el otoño de 1833, David estaba entre quienes perdieron casi todas sus posesiones terrenales. Estaba entre los miembros de la iglesia que se reunieron con José Smith cuando llegó a Misuri con el Campo de Sion en el verano de 1834. Durante ese tiempo, David fue sostenido como presidente del concilio general de sumos sacerdotes en Misuri, convirtiéndolo efectivamente en el oficial presidente de la iglesia en Misuri3.

En ese tiempo, solamente se habían organizado dos estacas: una en Ohio y otra en Misuri. La Primera Presidencia (José Smith, Sidney Rigdon y Oliver Cowdery) fue sostenida como presidencia del sumo consejo en Ohio (véase DyC 102:1–3)4. Por lo que la posición de David como encargado de la otra estaca de la iglesia es evidencia de su importancia como líder.

José Smith dijo que ordenó a David "para ser un líder o profeta de esta iglesia, la cual (la ordenación) se hizo con la condición de que él mismo (J. Smith, hijo) no viviera para Dios"5. Por lo tanto, cuando la Sociedad de Seguridad Financiera de Kirtland fracasó en 18376, algunos disidentes llegaron a la conclusión de que José era un profeta caído que no estaba viviendo de acuerdo con la dirección de Dios y que David Whitmer debía tomar las riendas del liderazgo.

De acuerdo con Brigham Young, a finales de 1837 se llevó a cabo una reunión en el Templo de Kirtland con el propósito de destituir a José Smith como presidente de la iglesia y reemplazarlo por David Whitmer. Más tarde Brigham escribió en su historia:

En cierta ocasión, varios integrantes de los Doce, los testigos del Libro de Mormón y otras autoridades de la Iglesia llevaron a cabo un consejo en el salón superior del templo. La cuestión que planteaban era la forma de deponer al profeta José Smith y nombrar Presidente de la Iglesia a David Whitmer.

Al escuchar el plan para reemplazar a José Smith, Brigham objetó y en otra ocasión registró:

Me levanté y de manera clara y potente les dije que José era un profeta y que yo lo sabía, que ellos podían hablar mal de él y calumniarlo todo lo que quisieran, [pero] no destruirían el nombramiento del profeta de Dios; podían solo destruir su propia autoridad, cortar el lazo que los unía al Profeta y a Dios y hundirse en el infierno7.

La relación de David con José y la iglesia continuó deteriorándose durante el resto del año de 18378. El 26 de enero de 1838, David, W. W. Phelps y John Whitmer fueron relevados de la presidencia de la iglesia en Misuri9.

En abril de 1838, se le pidió a David que compareciera ante el sumo consejo de Misuri en Far West para responder a los cargos presentados en su contra. David fue acusado de varias ofensas, particularmente de "no observar la palabra de sabiduría", de "conducta poco cristiana al no asistir a las reuniones" y de "unirse y poseer el mismo espíritu de los disidentes, al escribir cartas a los disidentes en Kirtland que desfavorecían la causa y al hno. José Smith, hijo". Los otros tres cargos fueron de: "ser negligente en los deberes de su llamamiento", "separarse de la causa y de la iglesia" y "firmar como presidente de la Iglesia de Cristo en una carta insultante al sumo consejo"10.

David se negó a responder a las acusaciones del sumo consejo en persona o de otra manera. Hacerlo, él escribió, sería "reconocer la corrección y legalidad de esos antiguos consejos, lo que no haré". Acusó al sumo consejo y a los antiguos consejos de tener "la determinación de seguir [un] curso ilegal a toda costa" y de "llevar a otros a [su] nivel en la violación de las revelaciones". En conclusión, David agregó: "[P]ara evitarles más problemas, por este medio me retiro de su hermandad y comunión, escogiendo buscar un lugar entre los mansos y humildes, donde las revelaciones del cielo se observen y los derechos de los hombres se respeten"11.

Después de leer la carta, el consejo acordó que "no se consideraba necesario investigar el caso", dado que David se había retirado con desprecio de la "hermandad y comunión". Entonces Thomas B. Marsh "decidió que David Whitmer ya no fuera considerado miembro de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días"12.

El porqué

David Whitmer ya no era "considerado miembro de la iglesia" por varias razones: por un lado, se había apartado voluntariamente. Además, presuntuosamente había firmado con su nombre como "Presidente de la Iglesia", una posición que no se le concedió a principios de 1837 ni en ningún otro momento. También negó la autoridad del sumo consejo. Además, no ofreció explicaciones por su conducta, no refutó ninguna de las acusaciones, no tuvo expresiones de remordimiento o aceptación de responsabilidad y no dio señales de arrepentimiento.

David fue excomulgado un día después de que su cuñado Oliver Cowdery fuera también separado de la iglesia. La pérdida simultánea de estos dos testigos del Libro de Mormón causó gran pesar en toda la iglesia. David, junto con el resto de la familia Whitmer, se fue de Far West y se estableció en Richmond, Misuri, donde pasó el resto de su vida.

David fue el único de los tres testigos que nunca regresó a la iglesia. Sin embargo, hasta el final de su vida mantuvo una firme convicción de la veracidad del Libro de Mormón. Cerca del final de su vida declaró públicamente: “En ningún momento he negado ese testimonio, ni parte alguna de él, que por tanto tiempo se ha publicado con [el Libro de Mormón], como uno de los tres testigos. Los que me conocen bien, saben que siempre me he mantenido fiel a ese testimonio. Y a fin de que ningún hombre se confunda o dude en cuanto a mis puntos de vista actuales con respecto a él, nuevamente afirmo la verdad de todas mis aseveraciones, tal como se hicieron y publicaron en ese entonces”13. En la lápida de David Whitmer en Richmond, Misuri, están cinceladas en piedra las palabras: "El registro de los judíos y el registro de los nefitas son uno. La verdad es eterna".

Otras lecturas

Central del Libro de Mormón, “¿Por qué es el testimonio de David Whitmer tan convincente? (Alma 27:27)”, KnoWhy 395 (julio 18, 2018).

Keith W. Perkins, “Whitmer, David”, Encyclopedia of Mormonism, ed. Daniel H. Ludlow, 4 vols. (New York, NY: Macmillan, 1992), 4:1565–1566.

Richard Lloyd Anderson, Investigating the Book of Mormon Witnesses (Salt Lake City, UT: Deseret Book, 1981), 67–92.