¿Por qué 3 Nefi debería interpretarse como el libro del sumo sacerdote Nefi?
Septiembre 10, 2020
KnoWhy #577
Jesus Christ as a high priest (Jesucristo como sumo sacerdote), artista desconocido.
Jesus Christ as a high priest (Jesucristo como sumo sacerdote), artista desconocido.
El Libro de Nefi, hijo de Nefi, que era hijo de Helamán

3 Nefi 1:1

El conocimiento

Todo el Libro de Mormón está lleno de enseñanzas y narrativas sagradas y santas, pero ninguna otra parte del libro emana mayor santidad que el libro de 3 Nefi, que algunos han llamado el "Lugar Santísimo" del Libro de Mormón1. "De hecho", John W. Welch ha señalado que "todo en 3 Nefi... ha sido escrito para hacer eco y recordar la solemnidad de la presencia del Señor, que de manera tradicional se ha asociado en el antiguo Israel con la aparición de Jehová en el santuario interior del templo, Su santa casa"2.

La santidad de la aparición del Señor resucitado en Su templo, junto con Sus enseñanzas posteriores, tiene muchas conexiones claras y fuertes con el templo, que pueden extraerse de estas significativas páginas de las Escrituras3. Sin embargo, incluso antes de que Cristo llegara entre los nefitas a la tierra de Abundancia en 3 Nefi 11, la posición central del templo es evidente desde el inicio mismo de 3 Nefi. Welch observó: "El libro de 3 Nefi comienza, no con información sobre la infancia y la educación del escritor, sino con una revelación muy sagrada"4. Como el sucesor en la línea de los sumos sacerdotes, comenzando con Alma padre, Nefi el joven Sumo Sacerdote bien podría haber estado en el templo mientras hacía la "ferviente y urgente oración de intercesión" que produjo esta revelación5.

La revelación sagrada recibida en esa ocasión fue que el Señor Jesucristo nacería el día de "mañana" (3 Nefi 1:13), y de hecho las señales prometidas del nacimiento de Cristo aparecieron en los cielos, perdonando la vida de los creyentes (3 Nefi 1:13-21). Margaret Barker ha argumentado que los primeros cristianos comprendieron los relatos del nacimiento de Jesús al relacionarlos con el tema del templo6. En particular, Barker señaló que algunos de los primeros cristianos interpretaban el nacimiento de Jesús como el paso del gran Sumo Sacerdote a través del velo del Lugar Santísimo, descendiendo del reino celestial y saliendo al reino terrenal7. Por lo tanto, 3 Nefi comienza con una historia acerca del mundo siendo inundado de luz mientras Jesús pasaba a través del velo del templo celestial8.

Sin embargo, poco después de este evento, las cosas empeoraron rápidamente en Zarahemla9. Desde el momento en que la señal fue dada, "Satanás empezó a esparcir mentiras entre el pueblo, para endurecer sus corazones, a fin de que no creyeran en aquellas señales y prodigios que habían visto" (3 Nefi 1:22). Welch señaló que después del nacimiento de Cristo, "el libro de 3 Nefi dedica sus siguientes seis capítulos a la crónica de algunas de las más terribles maldades imaginables (3 Nefi 2-7)"10.

Esos años fueron testigos de graves errores, ladrones, juramentos secretos, rituales anti-establecimiento, burlas, matanzas, miedo, sangre, ejecución, iniquidad, conspiración y asesinato, incluso hasta el punto de apedrear a los profetas y expulsarlos de entre ellos11.

Los ladrones de Gadiantón, quienes prosperaron en medio de ese caos, representaban esencialmente un falso sacerdocio en el templo12. Finalmente, los nefitas fueron forzados a dejar su templo/ciudad de Zarahemla y a reunirse en una posición central durante siete años con el propósito de matar de hambre a los ladrones (3 Nefi 3:20-26). "Durante estos años extremadamente miserables y sin templo, Satanás causó gran destrucción", señaló Welch13. El nombre de Satanás aparece con mayor frecuencia en estos capítulos que en cualquier otra parte del Libro de Mormón14. Así como la caída de Adán y Eva fue parte de la teología y el drama del origen del antiguo templo, los nefitas experimentaron un período de derrota justo antes de que Jesucristo apareciera en su gloria. Este fue un día de poder para Satanás, y reinó con terror y sangre sobre la tierra.

Sin embargo, al final esa maldad no duró. Si bien la muerte de Cristo trajo oscuridad y destrucción, también depuró la sociedad nefita de sus elementos más malvados (véase 3 Nefi 8-10). Poco después, el mundo volvió a inundarse de luz cuando el Gran Sumo Sacerdote volvió a pasar por el velo del templo celestial y entró en el reino terrenal en el templo de la tierra de Abundancia. En este lugar sagrado, fue presentado con las palabras de Dios el Padre: "He aquí a mi Hijo Amado, en quien me complazco, en quien he glorificado mi nombre: a él oíd" (3 Nefi 11:7)15. El resto de 3 Nefi conmemora las instrucciones, ordenaciones, convenios, revelaciones doctrinales y bendiciones recibidas en la presencia del Señor por los justos que sobrevivieron a las grandes destrucciones.

El porqué

Solamente alguien íntimamente familiarizado con los antecedentes tradicionales del templo de Salomón y la experiencia del templo nefita podría haber elaborado tan artísticamente el texto de 3 Nefi con este tipo de representaciones y simbolismos del templo. De hecho, dicha persona es nombrada el autor original del libro. Nefi fue "el sucesor de la primera línea de sumos sacerdotes nefitas, llamados y ordenados según el orden sagrado del Hijo de Dios. … Conocía las ordenanzas y bendiciones de este sacerdocio personal e íntimamente"16.

No es difícil imaginar a Nefi, el sumo sacerdote, reflexionando sobre la forma tan significativa en que se desarrollaron los acontecimientos en su vida y reconociendo las similitudes con el templo, y luego elaborando conscientemente su registro de manera tal que se enfatizan esos temas del templo a lo largo del registro. Cualquiera que haya sido la habilidad de redacción que Mormón haya empleado en este texto17, parece que no interfirió substancialmente ni alteró la redacción original del sumo sacerdote Nefi18. Como acertadamente concluyó Welch:

La abundancia de santidad en 3 Nefi no debería sorprender a los lectores, ya que este libro lleva el nombre de Nefi, el hijo de Nefi, el hijo de Helamán, el hijo de Helamán (el líder de los dos mil jóvenes guerreros), el hijo mayor de Alma hijo, quien era el sumo sacerdote de la Iglesia de Dios en la ciudad de Zarahemla. Este libro fue moldeado principalmente por la vida y obra de un sumo sacerdote, y debe ser leído con sus experiencias y perspectivas en mente19.

Al leer todo el libro de 3 Nefi con los asuntos del templo y las experiencias sublimes sagradas en mente, todos los lectores pueden absorber y abrazar las bendiciones de profunda santidad. Aquí, en Su casa, Dios no está lejos. Aquí en Su templo, Él está delante de Su pueblo. Él transmite la plena eficacia de la expiación, victorias que logró al permitir que se hiciera la voluntad del Padre en todas las cosas. Él conoce nuestro nombre y aquí da a conocer Su nombre. Con misericordia cura a los heridos. Bendice a los padres y a sus pequeños. Aquí imparte la plenitud del sacerdocio. Él da la bienvenida. Él abraza. Él empodera. Él habilita. Él promete. Él recuerda. Él guía. Él anima. Él ama. Él Vive. Él lo da todo, y aquí experimenta una plenitud de gozo cuando le devolvemos sus incomparables e inagotables favores.

Otras lecturas

John W. Welch, “Seeing 3 Nephi as the Holy of Holies of the Book of Mormon”, Journal of Book of Mormon 19, no. 1 (2010): 36–55; reimpreso en Third Nephi: An Incomparable Scripture, ed. Andrew C. Skinner y Gaye Strathearn (Salt Lake City y Provo, UT: Deseret Book y Neal A. Maxwell Institute for Religious Scholarship, 2012), 1–33.

John W. Welch, Illuminating the Sermon at the Temple and the Sermon on the Mount (Provo, UT: FARMS, 1999).

Stephen O. Smoot, “Gadiantonism as a Counterfeit Temple Priesthood”, Ploni Almoni: A Latter-day Saint Blog, July 25, 2017, en línea en plonialmonimormon.com.